Sobre las montañas de La Cumbre, en el encantador valle de Punilla, Posada San Andrés recibe a sus huéspedes con la calidez de sus propietarios, Daniel y Rosana, quienes saben muy bien recrear un ambiente amigable.
El alojamiento se da en una hermosa casona construida en 1930 con atractiva arquitectura a base de muros de piedra y tejas coloniales.
Más contemporánea es la Casa de Las Flores, con confortables suites y equipados departamentos.
Dos hectáreas de cuidado jardín y nueve hectáreas de reserva natural propia con añosa arboleda dan marco a un descanso profundo, inspirado en la naturaleza, la paz, el sosiego y el aire puro.
Una piscina con solarium rodeada por rosas y agapantos, brinda una excelente posición para visualizar el bellísimo entorno serrano que motiva también agradables caminatas, paseos, juegos de golf y toda la aventura de la zona: cabalgatas, travesías 4x4, mountain bike o avistaje de cóndores en Ongamira.
También hay muy buena agenda gastronómica: desayunos con tortas artesanales y panes frescos, dulces y mermeladas de frutos regionales, comidas caseras para el almuerzo y cenas temáticas.
Calefacción central, baño privado, TV, biblioteca, quincho con asador, jacuzzi, espectáculos en vivo y juegos para niños adentro y afuera forman parte de la propuesta de esta señorial posada serrana.